viernes 16 de diciembre de 2011

Utopía sobre la violencia

Tengo la sensación de que vivo dentro de un ambiente social en crisis, obviamente, no me animo a ser positivo. No quiero hablar en términos de realismo, no me da para tanto la cosa, eso se los dejo a los dioses que andan por ahí opinando de todo, pero con "base y fundamento", por supuesto. 

Todos los días - es rutina - se observa en los medios televisivos actos violentos, uno más asombroso que otro, no sé qué le pasa a la gente, ni por qué está tan violenta la calle, pero lo que sí sé es que las relaciones primarias, aquellas que nacen desde el circulo familiar han sido desvalorizadas en el transcurso del tiempo. Yo pienso que la actualidad es el resultado de un proceso de "modernización" con respecto a los valores. Y no soy moderno por decir esto, tampoco me importa.

Algunos dicen que la violencia social es un reflejo de las carencias - siempre el énfasis para la vertiente conceptual de carencias con bases económicas - lo cual significa que la racionalidad de la acción se basa en el interés exento de valor moral. O sea, al asesino no le importa matar por unos billetes, porque simplemente tiene carencias. Yo creo que si se continua conversando sobre lo ya conversado, como es el caso de esta hipótesis sobre la violencia social por causa de las carencias económicas, no se llegará a un cambio, porque esta probabilidad causal sobre la violencia, no hace más que generar más violencia, el que todos tengan más dinero, creo yo, no significa que tengan menos ambición, por ende dejen de tener carencias. 

Para que esto no suene como algo vago, hagan una prueba. Acostumbre a otra persona a recibir a partir de la fecha un plus, algo que le sea útil a esta persona, sea lo que sea, intente mantener la expectativa de la persona para recibir siempre dicho plus. Luego de un tiempo, no muy largo, la persona tomará esto como una rutina, se acostumbrará a recibir siempre lo mismo. Usted se dará cuenta que las expectativas de dicha persona cambiaron con respecto a cómo eran antes de recibir el extra que usted le comenzó a dar. Ahora, esa persona no se conformará con recibir menos de lo que recibía. 

La pregunta es ¿Le importa analizar a la persona, ahora con expectativas altas, si merecía o no el plus que usted le daba? ¿Usted cree que la persona analizará el porqué recibía eso? ¿Si la persona vivía bien antes de recibir el plus, por qué luego del tiempo de recibirlo considera que no puede vivir sin él? Eso es ambición y por supuesto explica cómo algunas personas que ganaban, por ejemplo, un sueldo de 600 soles y lograban costear sus gastos, ahora no les alcanza con 900 soles para costear los mismos gastos. El ser humano siempre quiere más, las necesidades van de la mano con el desarrollo de la persona, son infinitas, siempre están ahí. 

Entonces, ¿No es momento para cambiar el rumbo temático con respecto al análisis de la violencia? ¿Será anti moderno hablar de la familia y los valores morales? ¿No creen que la familia disfuncional es la causa de la violencia? ¿No creen que la excesiva importancia que se le da a la madre y no al padre, quien es el desgraciado que sólo debe abastecer de dinero a su hijo y a la madre, es el problema principal? ¿No se están  aprobando demasiadas leyes pro demanda contra los padres en lugar de fomentar el diálogo y el esfuerzo por llegar a un entendimiento? Por el bien de la familia y del niño, como futuro ciudadano.  

Acaso el ambiente implícito en las interrogantes, ¿No es violencia? Yo veo un clima hostil, para mí ser padre significa estar demandado e ingresar a un juzgado es ingresar a un programa de Laura Bozzo, uno está condenado antes de comenzar la audiencia. Aparte se distorsiona la verdad y hay corrupción, es todo un tema, ¿Qué justicia va a existir o quién va a confiar en esta justicia con tremenda corrupción? ¡QUÉ PROBLEMA! Eso sucede cuando la justicia es impartida por otro ser humano, muchos magistrados y abogados deberían leer el libro "El efecto Luciffer" de Philip Zimbardo, dejen un rato a Eugenio Zaffaroni, no seas sobón oye sin vergüenza que citas la ética y la moral, cuando los abogados se basan en un pragmatismo indolente con la verdad. 

Se ha juridicionalizado la familia, todo es pleito y maltrato, ya no se fomenta el debate ni los procesos de llegar al entendimiento, ¿Qué pasa con la comunicación? ¿No es importante? No estar de acuerdo con alguien no significa que se es violento, no existe la familia sin discusiones o peleas, no es humano, no es normal eso. Dejen de fomentar medidas punitivas, porque eso fomenta violencia, el tema no es mono contextual, se debe fomentar la empatía, no la denuncia. Lamentablemente, los mono contextuales hablan del problema utilizando una imagen única, la llamada violencia familiar. Terminen con eso, hay otras realidades y otras formas de ver el problema, la ley y los abogados no son la solución.Con buenos padres buen ambiente para que el niño se desarrolle, y de lograr que todas las familias tengan eso, no habrían delincuentes. Pero, como suena utópico para algunos, mejor hay que seguir fomentando la denuncia para que esto no cambie o empeore, "porque lo malo es real, lo bueno es utópico"

Con "realidad", con hostilidad... qué sociedad se proyecta para el futuro.