lunes 14 de febrero de 2011

Que pendejos, los pendejos

La sociedad está llena de pendejos, es una norma social el transformarse en pendejo. Una vez cumplida la mayoría de edad, debes haber “comprendido” que estas apto para jugar bajo las reglas del “basura traidor que se aprovecha del que tiene buenas intenciones para satisfacer sus intereses”.

Así, algunos quieren golpearse el pecho lamentando la crisis social por la que padecemos. Es increíble la hipocresía.


Es fácil arrogarse los méritos ajenos, son pan de cada día los ejemplos, dentro del campo laboral, los síndromes de Cronos, Ganímedes y Anát. Allá, en el extranjero, son síndromes, acá son códigos normados que todos deben seguir.


Allá es una patología dicha acción, acá es una obligación, sino eres un huevón. Allá, es falta hacer una denuncia maliciosa, acá es un baboso aquél que no denunció primero.


Diferencias que nos hacen ser malos imitadores de otras culturas y normas sociales, ¿Dónde está nuestra identidad? ¿De dónde somos? Simbólicamente hablando.


Los códigos de la pendejada, como me dijo Juan Carlos Vela – sociólogo -, nacen del híbrido formado por la cultura del migrante con el que vive en la capital.


Primero se vuelve una persona amoral, luego nace una nueva moral. Ésta es institucionalizada, despersonalizada, individualista y juridizada. Un asco.


Ya casi no hay familia funcional, porque están en proceso de extinción en la capital del Perú, ¿Qué hacen los profesionales de la psique, los analistas de la comunicación? Nada, algunos son muy mediocres, porque cumplen su labor de paporreta, mientras que nosotros - comunicólogos -, no podemos hacer nada por el desconocimiento de la profesión en el campo.


Para colmo, ¿Quiénes guían las relaciones interpersonales en pleno conflicto jurídico? Los abogados… ¡Increíble! Eso no se puede llamar conciliación, debe llamarse NEGOCIACIÓN.


Así de mal están las cosas a nivel social, ahora cualquier loco o loca puede joderte la vida, porque se le antojó. Que idiota me parecen esos que salen a opinar en los medios masivos sobre la crisis de la familia y las relaciones interpersonales, siempre me pregunto en qué mundo viven.


Las reglas de la pendejada son para todos, el que no las quiere cumplir es aplastado por el sistema, es un asco este sistema.


Escribiré algunas cosas sobre la pendejada basadas en hechos reales, que son denunciados desde acá, son problemáticas sociales que nadie trata en ningún medio masivo, son basados en hechos nauseabundos y llenos de pendejada.


Así esta sociedad da asco.