"Imagínate sin ropa bajo el inclemente invierno, sin comer una semana, sin beber una gota de agua, sin vivienda, sin recibir asistencia de nadie y sin esperanzas para que cambie tu situación". Si lo puedes proyectar en tu mente, entonces eres potencialmente un motivo para que alguien gane un premio Pulitzer.
No interesa si Kevin Carter - ganador del premio Pulitzer en 1994 - al tomar la foto de aquél niño desnutrido de Nyong, que aparentemente iba a ser devorado por un buitre, no tuvo necesidad de asistirlo, porque realmente "no se encontraba en peligro" porque resultó que el niño, según las investigaciones, estaba en un refugio de la ONU, y era atendido por médicos franceses.
Parece que para algunos idiotas, el hecho de que un pobre niño esté desnutrido, no significa estar en peligro, salvo tenga un buitre hambriento a las espaldas, de lo contrario "no hay de qué preocuparse, sólo está desnutrido".
La insensibilidad proliferada por el mundo es sorprendente, con esto no critico a los fotógrafos que se encargan de hacer su trabajo de divulgación periodística, tal como lo hacen los cronistas, columnistas, editorialistas, etc. lo que critico es la premiación de dicha representación. Retratar a un niño moribundo no es lo mismo que retratar una flor.
Todos los profesionales que pertenecen a las carreras sociales - científicos o no - tienen la obligación de sostener un compromiso social con la moral y la ética, ahí está el premio, no en un objeto que lleva el nombre de una persona. Eso es frivolidad.
Para premiar algo significa que existe una valoración estética, y ¿Quién fue el insensible que valoró dicha fotografía con ojos estéticos?
En lugar de gastar dinero en crear ese tipo de premiaciones, si les preocupa tanto dicha realidad, deberían donar esa suma para solucionar dicha problemática, y si existen "periodistas independientes y valientes" que no les tiembla el pulso para sacar fotografías de dicha realidad, entonces que usen el mismo pulso para no recibir esos premios.
Otra aclaración sobre la noticia de Kevin Carter, según el cable se suicidó no por el sentimiento de culpa, sino porque sufría de depresión.
Toda esta problemática se me viene a la mente, porque este fin de semana veo un reportaje sobre el friaje en Puno.
La imagen que veo, es la de un periodista mostrando hasta el mínimo detalle la situación de un niño, que se manifiesta su falta de abrigo y alimentación. Mientras él se queda narrando su sensación de frío durante toda la noche, como para poetizar su reporte. La verdad que no terminé de ver el reportaje, porque me pareció indigno.
Yo pensaba mientras lo veía, " al parecer alguien sueña con ganar un Pulitzer".
Todos sabemos que una gran parte de la población del Perú se encuentra en total estado de abandono por parte del gobierno, pero eso sucede desde hace mucho tiempo - no es reciente dicha problemática como para hacer tantos reportajes al respecto -. ¿Por qué no hace un reportaje sobre la frivolidad de las personas sobretodo al momento de emitir su voto en las elecciones o en qué se gasta su sueldo de reportero? Y lo contrasta con el día a día de aquél niño que vive en Puno.
La población abandonada no se abriga con reportajes, sino con frazadas. Pero no mediante donación, ¿A quién le gustaría vivir bajo donaciones? Por Dios, ésa no es vida. Otra cosa es que no les quede de otra, lo que necesitan es dinero y oportunidades de crecimiento, para todos los adultos y niños, sobretodo.
Aquello, sólo lo puede dar el gobierno y las empresas - como por ejemplo, el canal de televisión que mandó a ese reportero -.
Ya que se veía al reportero tan preocupado por la situación que mostraba ante la cámara. Entonces, ¿Por qué no le regalo un par de sus sueldos al niño al cuál mostró para que coma por lo menos una semana?
Eso se llama hipocresía o falsa empatía, porque para dicha persona ir a Puno y sentir el frío por uno o dos días, luego regresar a Lima y dormir en su camita bien abrigadito, debe ser una aventura que lo hace "mejor periodista". Pero para ese niño el reportaje significa darle una esperanza, porque luego de ser filmado como cualquier cosa, va a llegar la ayuda y su vida cambiará para siempre.
Pero eso no pasa, se observan reportajes sobre el friaje todos los inviernos durante varios años, todos sabemos que no se hacen para solucionar, sino porque "es noticia".
Eso es insensibilidad, morbo, antipatía. ¿Qué pasa con el periodismo en el Perú?
En lugar de preguntarle tanto a Ollanta Humala si va a liberar a su hermano, deberían de preguntarle ¿Qué va a hacer para terminar con el hambre, la miseria y el analfabetismo en nuestro país? ¿Cómo va a incluir a esas personas que sufren todos los días? Mientras que otras - como el reportero - tienen trabajo, se creen aventureros y son lo máximo, porque cobran un sueldo mensual y hablan con la gente chévere que sale en la tele.
La insensibilidad es la peor de las desgracias, porque da razón y más motivos para más desgracias.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada