¿Cuánto peso tiene el honor en la actualidad?Escribimos una historia donde “eso” no vale nada, - si digo “lo hago” el lunes es porque “lo haré” el martes, si digo a las 6 es a las 10, si digo “nunca más” es porque “todo será como siempre” -.
“Te doy mi palabra que lo resolveré” ¡está mintiendo, maldita sea! Pero, ¿acaso ya nadie entiende la importancia de cumplir con los demás? ¿Dónde quedó el significado real de la palabra de honor?
Parece que esta nueva sociedad dirigida por intereses y mercadotecnia obliga a las personas a ser tan corruptas como pueden llegar a ser, teniendo en cuenta que para el ser humano no hay límites para la destrucción ni para la ambición, lo único que nos detiene son los llamados valores y la moral.
Pero, si uno, desde niño, es entrenado para ser un vil mentiroso o un interesado manipulador que utiliza a los demás para luego escupirlos como a goma de mascar sin sabor, ¿qué podemos esperar de dicho ser humano durante su etapa adulta? O ¿qué se le puede exigir, salvo el milagro que aprenda a corregir el error de formación?
Si uno nace ciego, cómo aprender a ver, si cada día convive con más ciegos.
La sociedad nos obliga - OBLIGA - a ser hipócritas y sostener relaciones sociales débiles donde lo predominante es la traición, el engaño y el inexistente respeto hacia el prójimo.
Que vergüenza, que asco, que repugnante sociedad, y me aburre escuchar que el futuro me trae más de eso, ¡pero que porquería!
“Hablar de la moral es hablar huevadas - son cosas recalcitrantes -, al igual que esos arcaicos que hablan de los derechos humanos en sociedades dizque avanzadas que están atosigadas por el capitalismo y neoliberalismo. - No perdamos el tiempo hablando cojudeces como los derechos de los que no tienen dinero para invertir en nada -”, es el importante mensaje que sostienen algunas universidades, por supuesto políticos y empresarios.
Para los que sueñan con la idea de eliminar absolutamente los pensamientos apegados a la fe o lo maravilloso, lo mágico, sigan soñando porque entre más corrupta sea la sociedad, más las personas se aferrarán a las ayudas divinas para solucionar sus necesidades, sobretodo los que menos tienen.
“Por favor … ayúdame para que este hijo de puta me pague… Por favor… que me gané la lotería mañana … Por favor, haz que recapacite y cambie …”.
Ante tanta incertidumbre necesitamos algo de esperanza y para eso está la fe. Sobretodo porque la ciencia no está hecha por dioses, mucho menos por seres del más allá que tienen la cualidad de ser absolutamente objetivos. Y me refiero a la ciencia de la mente.
"TE DOY MI PALABRA QUE ESTA VEZ, SÍ LO CUMPLO... FUERA!!!!"
