Somos mediados por signos lingüísticos, los podemos tomar como letra muerta cada vez que los encontramos en textos o discursos que no logran tener ningún tipo de influencia en nuestro razonamiento, pero están y su objetivo es conectar nuestros pensamientos conscientes con los de las demás personas.Y si soy más ambicioso, contrastarlos en un llamado debate dentro de un contexto de rivalidad lógica, para luego dejar una conclusión abierta y coherente.
Bueno, aparentemente estoy describiendo un contexto físico que se ubica en el Congreso de la República. Aquél hemiciclo lleno de congresistas es el lugar exacto donde ellos, - los políticos - personas que en representación de un TODO, expresan y defienden sus derechos e intereses.
Pero, así como la juventud necesita de mensajes rápidos para interesarse por los mensajes orales, las personas conforme más adultas son empiezan a perder la capacidad de comprender al otro.
Por ejemplo, TOLERAR es una palabra muy utilizada por los políticos al referirse a esos “otros” que se ubican al otro lado de sus intereses mentales, es como si la COMPRENSIÓN y la AUTOCRÍTICA no existiesen en sus vocabularios.
“Yo no te tolero, porque no piensas como yo” Felizmente dentro de la popularidad cognitiva ya se conocen los resultados de esta tremenda aberración mental.
Pero si nos realmente avergonzamos por ser los últimos o penúltimos en comprensión de lectura, creo que no nos vendría mal hacer un poco más de esfuerzo y cambiar la palabra TOLERAR por la de COMPRENDER.
Porque la vida es como una lectura, y hay que aprender a comprenderla, más no a tolerarla, uno no puede vivir pensando como un mártir, ni imaginando que las cosas suceden por cosas del azar y que debemos tolerarlas para ir al cielo.
Todo demanda un esfuerzo por parte de nosotros, y parte de ese esfuerzo es descubrir las raíces de las acciones y sobre todo de los pensamientos de aquellos “otros” para empatizar con dichos puntos y retornar a nuestra posición con una mejor visión.
Así que aquellos que piden tolerancia para las ideas ajenas, yo les pido capacidad y apertura mental, porque el término solo refleja la incomprensión y la arrogancia con que tratan los temas.


