jueves 27 de agosto de 2009

"Un político que no comprende, es un político que tolera"

Somos mediados por signos lingüísticos, los podemos tomar como letra muerta cada vez que los encontramos en textos o discursos que no logran tener ningún tipo de influencia en nuestro razonamiento, pero están y su objetivo es conectar nuestros pensamientos conscientes con los de las demás personas.

Y si soy más ambicioso, contrastarlos en un llamado debate dentro de un contexto de rivalidad lógica, para luego dejar una conclusión abierta y coherente.

Bueno, aparentemente estoy describiendo un contexto físico que se ubica en el Congreso de la República. Aquél hemiciclo lleno de congresistas es el lugar exacto donde ellos, - los políticos - personas que en representación de un TODO, expresan y defienden sus derechos e intereses.

Pero, así como la juventud necesita de mensajes rápidos para interesarse por los mensajes orales, las personas conforme más adultas son empiezan a perder la capacidad de comprender al otro.

Por ejemplo, TOLERAR es una palabra muy utilizada por los políticos al referirse a esos “otros” que se ubican al otro lado de sus intereses mentales, es como si la COMPRENSIÓN y la AUTOCRÍTICA no existiesen en sus vocabularios.

“Yo no te tolero, porque no piensas como yo” Felizmente dentro de la popularidad cognitiva ya se conocen los resultados de esta tremenda aberración mental.

Pero si nos realmente avergonzamos por ser los últimos o penúltimos en comprensión de lectura, creo que no nos vendría mal hacer un poco más de esfuerzo y cambiar la palabra TOLERAR por la de COMPRENDER.

Porque la vida es como una lectura, y hay que aprender a comprenderla, más no a tolerarla, uno no puede vivir pensando como un mártir, ni imaginando que las cosas suceden por cosas del azar y que debemos tolerarlas para ir al cielo.

Todo demanda un esfuerzo por parte de nosotros, y parte de ese esfuerzo es descubrir las raíces de las acciones y sobre todo de los pensamientos de aquellos “otros” para empatizar con dichos puntos y retornar a nuestra posición con una mejor visión.

Así que aquellos que piden tolerancia para las ideas ajenas, yo les pido capacidad y apertura mental, porque el término solo refleja la incomprensión y la arrogancia con que tratan los temas.

miércoles 26 de agosto de 2009

¿La cultura es educación?



Tenemos como invitada a la Licenciada en Historia Beatriz Suárez - Licenciada en Historia y Catedrática universitaria.

sábado 15 de agosto de 2009

¿Y dónde está el debate?

Es triste ver estas ediciones de dos debates presidenciales, tan importantes y decisivos en sus respectivos tiempos, porque nos muestran el decaimiento en la calidad de nuestros políticos y presidentes, la prioridad en rescatar la estupidez, los golpes bajos y el morbo antes que los proyectos de Estado por parte de los "periodistas", y luego esos mismos periodistas y editores se quejan que en el Perú no existe una política de Estado y el pueblo no exige la calidad en sus políticos.

Todo esto tras leer una lectura sobre la comunicación política, que me pareció la mayor estupidez que he leído, sin embargo puedo entender el porqué de su existencia, que tiene un único fin comercial más no científico... Lástima.


Parece que en mi país no se conoce el concepto de debate, es fácil entender el porqué muchos políticos no apoyan el voto facultativo, y es increíble este fenómeno del outsider en el Perú y también que prime aquello de la "imagen" sobre la palabra.


La edición es mala y morbosa, pero tampoco hubo mucho contenido en dichos debates.

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FUENTE DE EDICIONES: WWW.YOUTUBE.COM

viernes 14 de agosto de 2009

“Las personas que prefieren escribir a leer”

Quizás porque la escritura es más libre, talvez porque uno necesita sentirse en el centro de la atención, porque casi nunca lo está. Pienso que se puede dar a causa de la publicidad que tienen algunas figuras mediáticas que escriben y presentan una imagen muy auspiciosa para los intereses económicos de muchos, entonces el escribir se transforma en un interesante juego.

El escribir encierra un significado estético que solo unos pocos creen comprender, escribir no significa transformar en palabras pensamientos o hechos basados en la memoria, va más allá o mejor dicho tiene que estar más allá, porque así lo deciden unos cuantos.

Muchos aceptan los neologismos de Vallejo o su manera de redactar, que fue tan criticada en su tiempo, sin embargo hoy, que se ve con “buenos ojos” dicho atrevimiento, es complicado que la historia se repita.

Yo no sabía, pero sí me imaginaba que existía un permiso para redactar, la satisfacción de un escritor, dicen, es ser leído, para mí es expresar mediante palabras su sentir u opinión sobre algo, yo lo veo más como una terapia que como una necesidad de recibir premios o alabanzas.

No hay texto malo, solo pensamiento vulgar, porque la calidad del texto la vemos en la calidad de interpretación y eso no lo pone el autor sino el lector.

Ahora ¿Por qué las personas prefieren escribir a leer? A pesar que es muy difícil superar las críticas por redactar unas cuantas palabras y hacerlo público, para mí se da porque las personas tienen la necesidad de ser atendidas y ven reducidas las opiniones en boca de unos cuantos, quieren expresar lo que no pueden diariamente por falta de tiempo y porque quieren sentirse autores intelectuales de su propia producción, aunque para algunos eso sea imposible.

“Dar la vuelta al mundo sin moverse del mismo lugar” es lo mismo que uno hace cuando reflexiona profundamente sobre las cosas y lee muchos libros al respecto. Tengo la experiencia de haber encontrado pensamientos que nacieron en mi mente, sin embargo con el pasar del tiempo los encuentro en escritos de autores fenecidos, los cuales jamás leí con anterioridad.

De pronto uno siente que se encuentra en un lugar donde estuvo habitado por otra persona, lo cual no significa, como piensan muchos, que haya sido influenciado por ésta, pero sí me deja pensando en la posibilidad de que exista una verdad.

Yo me pregunto, ¿Acaso el camino a la verdad no es aquel donde se encuentran dos personas que jamás se conocieron, pero sí se reconocen?

Creo que la lectura es importante, pero no menos que la escritura, sin embargo en el contexto estético y calificador, sí me doy cuenta del problema, “muchos improvisados y oportunistas publican sus libros poseros y no fomentan los pensamientos profundos en los lectores”.

Es cierto y tristemente interminable, pero no estoy de acuerdo en sobrevalorar la lectura como principal fuente de conocimiento, para mí es la reflexión.

jueves 13 de agosto de 2009

¿La pubicidad fomenta una falsa identidad?



Invitados: Sonia Luz Carrillo (Doctora en Literatura - Catedrática de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

Omar Aramayo Cordero (Decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Alas Peruanas - Poeta)

sábado 8 de agosto de 2009

La mentira de los inocentes

Una idea que me quedó de la última conversación sostenida en mi programa trata sobre la victimización del peruano haciendo referencia a su suerte, y obviamente es gracias a este sentir, que se autolicencia para ser como es, un mal ciudadano y una mala persona con pensamientos distorcionados. – No en todos los casos por supuesto -.

Bueno lo mismo sucede con las personas en otros contextos emocionales, donde son mártires de la vida, pobres víctimas de los abusos imaginarios de los demás y privilegiados que se atreven a señalar con el dedo acusador a los supuestos abusivos que atentan contra su tranquilidad.

Y es este sentir FALSO lo que les permite, dentro de su contexto mental, llevar una doble vida donde predominan las cosas ocultas, la mentira, el engaño, la difamación, pero todo de manera "justificada", porque, para ellos mismos, siempre serán las víctimas.

La respuesta más común es: “Yo te mentí porque tú me obligaste” o “No te lo pude decir, porque no me diste confianza”.
Es fácil sentirse inocente cuando nos apegamos a la regla de las dos caras de la moneda, o las dos versiones de la historia. Parece que dicha herramienta para buscar justicia o la objetividad solo sirve para hacer a los culpables inocentes y a los inocentes culpables, al final solo tenemos una sociedad llena de mentirosos, farsantes, personas que llevan una doble vida, hipócritas, pero siempre inocentes.

Hasta ahora no sé si prima en nuestras relaciones sociales el respeto por el otro o el dominio sobre el otro. Yo creo que es lo segundo, y es increíble que siendo así las cosas no existan culpables o que dichas actitudes no se cambien, prosiguiendo con la arrogancia y la actitud ortodoxa.

La peor mentira es la que profiere un “inocente”, porque proviene desde su culpabilidad, pero es el engaño y la mentira, sumado a su arrogancia, las que le permiten no sentir el más mínimo remordimiento.

Así es la sociedad que tenemos, así de baja es la calidad emocional de las personas, así están las parejas, así está el amor, así están los valores… Así estamos de jodidos.