Actualmente tenemos una sociedad que no tiene rumbo, que no le interesa desconocer la esencia de las cosas, que considera una estupidez flagrante detenerse a pensar el porqué de las cosas y que es una falta grave hartarse de la rutina automatizante.“Ser de uno”, lo que somos, es porque no pensamos por nosotros mismos, porque siempre andamos representando a alguien, ya sea a la empresa en la cual laboramos, un jefe, un amigo, un profesor, un autor o a nuestros propios padres, siguiendo al pie de la letra sus consejos u opiniones.
Pero, ¿Cuál es nuestra misión en este mundo? ¿Qué demonios somos y por qué estamos acá?
Solo uno mismo puede tener dichas respuestas, pero ¿Tenemos la capacidad para obtenerlas? “No creo que sea un buen momento para romper con la estabilidad de mi vida”, es lo que solemos respondernos ante dichas cuestiones.
Fue una maravilla darnos cuenta que existían cosas fueras del YO, que somos menos de lo que somos y que solo así podemos ser más, para terminar con la búsqueda y alejarnos de la incertidumbre.
No pongo en duda el conocimiento y menos la capacidad de aquellas personas que encuentran la certidumbre más rápido que otras, por simplificar su camino llenándolo de creencias irracionales.
Eso demuestra que la verdad no necesariamente nos dirige hacia la felicidad, o por lo menos no tanto como la certidumbre.
Que tranquilidad saber qué pasa, sea bueno o malo, y conocer las consecuencias de nuestros actos. Pero, esa libertad cuesta, implica reconocer los límites de nuestra propia mente y cuándo comienzan los dominios de otra en nuestro interior.
En otras palabras cuando somos ser de uno, y cuando somos nuestro propio ser, no creo que nadie tenga ventaja sobre el otro para el caso de la verdad, aunque las reflexiones a partir de una creencia, aparentemente, son más profundas, pero realmente cuánto de real tienen dichas frases, que son más que un metalenguaje representante de cosas abstractas.
Y en el otro caso, ¿Acaso la ciencia no obliga a seguir los mismos fundamentos de los investigadores, monopolizando la verdad? Y esas palabras, que son proferidas luego de un análisis, ¿No tienen margen de error?
Si decimos lo que creemos, estamos influenciados por nuestras creencias y educación y si decimos lo supuestamente objetivo, acaso no estamos representando a los científicos. En qué caso somos nuestro propio ser…

