"Los videojuegos pueden ser favorables para la actividad mental.... según un estudio científico de..." "Los videojuegos no son favorables para la actividad mental, más efectivo es hacer un crucigrama ... dice un estudio..." "Ciertos perfumes son claves para asegurar la atracción sexual hacia el sexo opuesto... dice un estudio..." "El olor natural del cuerpo es mejor que un perfume de la mejor calidad asegura un estudio publicado por ...".Diariamente observamos que los medios divulgan las conclusiones de investigaciones científicas que buscan ayudarnos a comprender ciertas cosas que nos suceden en la vida cotidiana. Pero, me logro percatar que aún el conocimiento exacto de ciertas cosas no están definidos. Lo que hoy se sabe, mañana no sirve.
O es superado, es como si una conclusión, basada en una investigación, es para otro científico una simple hipótesis, que no supera, lo que llamaría Karl Popper, la falsación.
Soy testigo de la cantidad increíble de investigaciones científicas, que son avaladas por las instituciones educativas superiores, y observo que algunas no solo NO son científicamente probables, sino que son absurdas, como es el caso de un YA licenciado, que "investigó" sobre un caso donde la fuente era religiosa.
Y a nivel mundial creo que la cosa es aún más complicada, porque la cantidad de investigaciones es incalculable, y la labor de divulgación, que es minuciosa se complica cuando una conclusión es desplaza por otra en tan poco tiempo. Al final uno se pregunta ¿Quién tiene la razón?
Al final, uno hace lo que vio o sintió, ya sea por experiencia personal o ajena, porque si la ciencia brinda una respuesta y luego de dos meses dice lo contrario. La credibilidad, popularmente hablando, se cae.
Una de las preguntas sería ¿La falsación debe ser resistida únicamente por las hipótesis o también por la sociedad misma?
Por esa razón cada vez que converso con una persona, y le informo sobre algunas conclusiones científicas, para saber su opinión, ésta no solo me contradice, sino que, sin hacer ninguna investigación, me dice una conclusión completamente ajena a la publicación.
Supongo que esto sucede, porque algunas sociedades carecen de cultura científica, pero ese es otro tema. Creo que, antes que la sociedad comprenda o aprenda a comprender qué es y para qué sirve la ciencia, la misma ciencia representada por los científicos debe tener un acercamiento con la sociedad.
Y me refiero a las sociedades, como la mía, la peruana, que simplemente desconoce lo que dicen la investigaciones y siguen de manera empírica las acciones. Pero, lo más curioso es que en muchas cosas acertamos, por eso, como dice una investigación científica, la intuición es racional.
Al final, "Lo que se dice, se desdice, para volverse a decir y finalmente, hacer todo lo contrario de lo que se dijo".




