Actualmente los mensajes que deseamos expresar ante los jóvenes deben ser el doble de rápido de lo que eran antes.Quizás nos demos cuenta de eso, en la actualidad, porque le prestamos más atención a la actitud de los jóvenes con respecto a los mensajes que emiten las personas mayores.
Antes la simple frase “Es solo un chico” bastaba para proseguir con la idea que el monólogo adulto es suficiente para educar correctamente a un joven.
Pero, me he podido dar cuenta dónde se desarrolla, aparentemente, el problema de la necesidad de mensajes cortos, mas no abreviados como muchos piensan a causa de la Internet, para expresar algo a los jóvenes.
El motivo es la poca capacidad de la mayoría de jóvenes de retener sus propios pensamientos que serán transformados en palabras.
Es como si funcionara de la siguiente manera:
“Le expreso a un joven o jóvenes una idea reflexiva sobre algo, y la mente de estos chicos comienza a funcionar, sin embargo, si no me callo pronto, para permitirles expresar, se les olvida lo que desean expresar a causa de lo que les dije y pierden el control de su propia mente, inhibiéndolos sobre el tema, confundiéndose su actitud con desinterés”.
Entonces el problema esta en la incomprensión que tienen los muchachos sobre el proceso comunicativo, sobretodo este primer paso del proceso interno de comunicación, aquella que se denomina comunicación intrapersonal.
La capacidad para retener mensajes creados por uno mismo es posible solo si somos conscientes de la complejidad de dicho proceso y si estamos acostumbrados a dar forma a dichas producciones mentales para ser transmitidas, luego en palabras, es decir exteriorizar los pensamientos.
El joven que vive bajo reglas ajenas y el ojo crítico de los “oráculos populares” si siente que no es libre de expresar sus pensamientos sin ser duramente juzgado o amordazado, que es peor.
De esta manera jamás podrá prepararse para retener sus propios mensajes internos dificultando en el futuro su capacidad de comprensión de los mensajes.
Entonces, es esta incapacidad de retención de pensamientos conscientes de los jóvenes, mientras escuchan una opinión de un adulto, la que ocasiona que éste no se interese por el tema o que exija rapidez a los mensajes transmitidos, y para poder expresar dichos pensamientos, porque se le olvidan o les produce una reflexión incontrolable que lo inhibe lejos de desinhibirlo.
Ahora la inhibición me parece que es producto del trato que tienen o está relacionado con experiencias pasadas.
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