Hace algunos días atrás me explicaban la importante, pero ignorada o desconocida, diferencia entre la visión multicultural y la intercultural.Sucede que la primera observa a otras culturas desde una perspectiva descendente, es decir, desde la superioridad hacia la inferioridad. Ahí encaja la palabra tolerancia en lugar del respeto, hacia las culturas distintas.
Mientras que en la interculturalidad, la cosa es más horizontal, de igual a igual, donde el respeto predomina, sin quitar la incomprensión en ciertas reglas culturales por parte de ambos polos.
Sabiendo estas concepciones, me pregunto el porqué en los medios y la política se continúa añadiendo significantes, como “tolerancia”, al tema referente con la migración.
Por qué continúan construyendo matrices discursivas en los discursos con contenidos supuestos a favor de servir al "inferior". Ésto cuando un político visita una provincia olvidada o discriminada desde hace muchos años.
¿Acaso los políticos ignoran este tipo de detalles cognitivos? ¿Acaso no es importante que se comprenda la importancia del respeto entre culturas? ¿Es que la meta de todo latinoamericano debe ser llegar a transformarse en europeo?
Tremendo problema de identidad, y es marcado tanto en los campos visuales como lingüísticos. La lengua, aunque no soy lingüista, observo que genera una gran apertura o cierre, de acuerdo al caso, de pensamientos que al final fortifican el concepto engranado al que llamamos identidad. No digo que solo dependa de esto, pero si ratifico su importancia.
Visto desde una perspectiva comunicacional, claro... y no escribo como lingüísta, porque no lo soy y respeto mucho el trabajo de aquellos profesionales. Siempre analizo las cosas desde la perspectiva que me corresponde profesionalmente.
Dicen “somos cromo somos”, “nos diferencia solo una cultura”, sin embargo, cómo llegar a la solución de dicho problema, si nos aferramos al poder de la palabra, y dependemos en exceso del racionalismo europeo.
Inclusive, seguimos las reglas importadas sin observar si son efectivas o no dentro de nuestro contexto. Porque es muy diferente vivir pensando en una realidad representada por palabras y otra vivir en una realidad representada por nuestra cultura.
Hablan de la heterogeneidad homogeneizante, pero que tan homogéneos podemos llegar a ser, aunque suene utópico aquello. Y que tan heterogéneos somos o fuimos, según el proceso.
Es muy complicado fomentar el respeto, la búsqueda de los significados de las visiones culturales, y no es suficiente decir sean tolerantes, porque esa idea ya está distorsionada.
Son las barreras de la intolerancia, que son más visibles que la tolerancia misma, que se muestran abiertamente y son reprochables por donde se les observe.
Sin embargo, es la aberración de la tolerancia la que es invisible para cualquier observador de las diferencias entre un ser humano y otro.
¿Acaso los políticos ignoran este tipo de detalles cognitivos? ¿Acaso no es importante que se comprenda la importancia del respeto entre culturas? ¿Es que la meta de todo latinoamericano debe ser llegar a transformarse en europeo?
Tremendo problema de identidad, y es marcado tanto en los campos visuales como lingüísticos. La lengua, aunque no soy lingüista, observo que genera una gran apertura o cierre, de acuerdo al caso, de pensamientos que al final fortifican el concepto engranado al que llamamos identidad. No digo que solo dependa de esto, pero si ratifico su importancia.
Visto desde una perspectiva comunicacional, claro... y no escribo como lingüísta, porque no lo soy y respeto mucho el trabajo de aquellos profesionales. Siempre analizo las cosas desde la perspectiva que me corresponde profesionalmente.
Dicen “somos cromo somos”, “nos diferencia solo una cultura”, sin embargo, cómo llegar a la solución de dicho problema, si nos aferramos al poder de la palabra, y dependemos en exceso del racionalismo europeo.
Inclusive, seguimos las reglas importadas sin observar si son efectivas o no dentro de nuestro contexto. Porque es muy diferente vivir pensando en una realidad representada por palabras y otra vivir en una realidad representada por nuestra cultura.
Hablan de la heterogeneidad homogeneizante, pero que tan homogéneos podemos llegar a ser, aunque suene utópico aquello. Y que tan heterogéneos somos o fuimos, según el proceso.
Es muy complicado fomentar el respeto, la búsqueda de los significados de las visiones culturales, y no es suficiente decir sean tolerantes, porque esa idea ya está distorsionada.
Son las barreras de la intolerancia, que son más visibles que la tolerancia misma, que se muestran abiertamente y son reprochables por donde se les observe.
Sin embargo, es la aberración de la tolerancia la que es invisible para cualquier observador de las diferencias entre un ser humano y otro.
"Ser tolerantes nos hace ser más intolerantes", aunque suene contradictorio.
1 comentarios:
¡Felicitaciones! tienes un excelente blog y has presentado un muy interesante post.
Saludos.
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