viernes 24 de abril de 2009

"La Otredad, la comunicación y el contexto"

Hace unos días, en una conversación que sostuve con una persona muy querida, pude darme cuenta de la importancia de las estrategias en el proceso comunicativo o comunicación, y es ésa la razón por la que los estudios la analizan, más, como un instrumento.

La pregunta fue “¿Cómo debo actuar en una entrevista de trabajo y cómo hago para destacarme del resto de postulantes?”

“Teniendo en cuenta que en la mayoría de casos, y como deber ser, la entrevistadora es una psicóloga”.

Mientras me formulaba la pregunta, inmediatamente se me vino a la cabeza el concepto de “La Otredad”, que consiste, entre otras cosas, en la necesidad de ser identificado por el otro, para reconocernos a nosotros mismos.

Es decir, quiénes somos o qué somos. Y dentro del contexto de postulación a una plaza laboral, es responder al quién soy y qué tan capaz soy.

Obviamente, y ahí viene el inicio de la estrategia, es para responder e ingresar al contexto de la psicóloga. Y no, como muchos piensan e intentan expresar, mantener el contexto de uno mismo.

Yo estoy estudiando el cómo un emisor da inicio al contexto mental de un proceso comunicativo, y me doy cuenta que antes de emitir un mensaje nos transportamos a una escena o imagen que brota del inconsciente. Que vendría a ser parte del imaginario individual de la persona, cuando está ante un estímulo.

Y en el caso de la entrevista laboral, que me comentaban, la mayoría de postulantes expresaban sus facultades sin controlar la subjetividad y exageración de las funciones cumplidas en otros trabajos, inclusive algunos afirmaban que continuaban laborando en dicha empresa.

Es obvio que la psicóloga no busca certificar de inmediato dichos datos, sino analizar el perfil y comportamiento de los postulantes.

Ahora, una de las estrategias de comunicación, vista desde una perspectiva instrumental, hubiera sido analizar qué imagen mental habría creado, en la psicóloga, su contexto. Y esto observando su lenguaje no verbal (mirada, posición del cuerpo, gestos, tic, tono de voz) y atendiendo a las palabras que utiliza para engranar sus preguntas.

Porque cada vez que asistimos a una entrevista de trabajo, si utilizamos “la Otredad” como base o modelo para comprender el quiénes somos dentro de ese contexto, debemos tener en cuenta que dentro de la entrevista no somos quienes somos siempre, sino lo que el Otro dice que somos, y de eso depende que ganemos el puesto o no.

Sin dejar de tener presente que, y sigo utilizando el concepto de Otredad, es que el otro con minúsculas, es la psicóloga, y el Otro, con mayúsculas, es la empresa - Es decir, el otro con minúsculas no tiene poder sobre nosotros, y el Otro con mayúsculas es la autoridad.
Por esa razón, analizando el contexto de la entrevistadora, podemos enviar mensajes más acertados que manteniendo nuestro propio contexto. Si emites mensajes dentro del contexto del entrevistador puedes sentir que ingresaste al proceso comunicativo del emisor.

1 comentarios:

Marko dijo...

Interesante blog. Permítaseme mostrarle algo que he escrito, quizás por infortunio, en donde afirmo que tal otredad de la que usted habla es imposible con plenitud. El otro no puede adecuarse a una identidad, puesto que ni siquiera es concepto:

http://markotom.blogspot.com/2009/05/otredad-propiedad-robo-acercamiento.html