martes 31 de marzo de 2009

"Entre idear y actuar"

Existen personas con la capacidad de crear soluciones o cosas de manera abstracta y representarlas por intermedio de las palabras o imágenes. Cosa muy difícil de hacer, que en la actualidad, es poco valorada.

Pero, ¿Es suficiente dicha capacidad para alcanzar un objetivo o trastocar el llamado "éxito"?

¿Acaso las ideas más creativas del mundo pertenecen a sus autores? Hoy vivimos en el mundo de copyright, la piratería, que ,más que una acción es un significante que engloba un modelo, pensamientos complejos y una racionalidad, que es lo más grave.

Ya no importa quien lo dijo, sino quien lo escuchó y actuó. Por esa razón, el verdadero trabajo en grupo es cada vez más escaso. Dicen: "La juventud no sabe como formar parte de un grupo. Bueno, "yo me encuentro en un centro laboral con gente de "experiencia" que no respetan las ideas propias, arrogándolas, valga el término".

Entonces, en qué quedamos, es solo la juventud o es que la "piratería" ya es una "corriente", permitiéndome este calificativo literario. Porque, así analizan los literarios a las obras que ingresan al mercado y marcan un estilo que es emulado, como todo paradigma, hasta que es reemplazado por otra obra que la desfasa.

¿Qué es más importante crear la idea o actuar para hacerla realidad? Yo opino que lo primero es respetar la capacidad, siempre, del creador o pensador, lo abstracto es poco valorado hoy en día. Estamos tan acostumbrados a lo instrumental, lo práctico, a lo que me sirve para salir del apuro o ganar algo.

El accionar es otra cosa, no insignificante, pero sí secundaria, en relación, y solo con ello, con la creación. Es como lo dije antes, pienso yo, un mapa conceptual puede ser interpretado por cualquiera, sin embargo, si se desea comprender de manera exacta, se debe acudir al mismo creador. Y aún así porque los pensamientos son tan complejos y las ideas están tan inmersas en el inconsciente que es complicado estar "iluminado" siempre.

Para eso están las palabras, para que sirvan como un "marcador de caminos mentales", "huellas mnémicas". Desde hace un buen tiempo se le brinda más valor a lo observado o que puede ser observado que a lo que engrana un pensamiento y no es observable ni tangible.

Es decir, lo práctico sobre lo reflexivo. Yo pienso que debemos repensar la manera de como se concibe la realidad en la actualidad.