martes 27 de octubre de 2009

"La interpretación mal interpretada"

Siempre me he preguntado si es verdad que la capacidad interpretativa de los textos ha ido disminuyendo con el pasar de los años o es que los textos en la actualidad, al estar al alcance de todos, no pueden ser tan manipulados tan fácilmente como lo eran en el pasado.

Nosotros en la actualidad padecemos por este problema debido a que las raíces del pensamiento moderno liberal, donde predomina el individualismo y la confianza excesiva en la mano “milagrosa e invisible” del mercado, viene de una mala interpretación del autor Adam Smith, que en su publicación titulada las riquezas de las naciones, el autor señala que “el interés individual no es lo mismo que el egoísmo o la ambición antisocial” – Libro: EL MITO DEL DESARROLLO Pág.98-.

Es decir, el individualismo que sostiene el capitalismo moderno, no es el mismo que señala el autor original, contrariando lo que piensan muchos, que uno debe lograr sus metas personales destruyendo o “pisando” al otro. No deberíamos vivir en una “jungla de cemento” como denominan muchos autores a las ciudades, aparentemente, civilizadas y desarrolladas o en vías de desarrollo, donde la situación es aún más crítica.

Nuestra sociedad se guía bajo las reglas darwinianas, en alusión al libro el mito del desarrollo publicado por Oswaldo Rivero, donde por cuestión del mercado y sus políticas dictadas de manera unidireccional y absolutamente arbitrarias, la extinción de algunos cuasi Estados Naciones del sistema global es tan rápida que la comparación con la teoría del origen de las especies de Darwin queda ridículamente corta, puesto que las especies se demoraban en extinguirse millones de años.

Luego de señalar esta diferencia importante hay que añadir que Smith, quien era un moralista, consideraba que el interés personal funcionaba como un motor para lograr una economía exitosa, y ahí está la clave, porque lo dice siempre dentro de un contexto “moral social” que el mismo autor denominaba “conducta razonable”.

Este metalenguaje es clave para comprender lo que el autor deseaba expresar, cosa muy distinta a lo que se vivimos bajo este sistema draconiano y maximalista. Me sorprende lo que escucho por parte de los “voceros” de este capitalismo neoliberal, periodistas, académicos, seudointelectuales, intelectuales, investigadores sesgados, felipillos, “sabios”, oráculos modernos, videntes pagados, analistas de la nada y por el todo, donde el individualismo del cual se habla no son más que los intereses personales de unos cuantos que producen y ganan gracias al arduo trabajo de la anónima y masificada mano de obra barata de los otros.

Actualmente no sorprende que esta situación no genere ni el más mínimo remordimiento por la aniquilación de sociedades enteras, y si este caso sicopático y enfermizo no es suficiente, algunos se desgañitan inútilmente por la destrucción del ecosistema o la salud natural del mundo.

“¡Qué estúpidos!” deben pensar muchos “líderes de opinión” nombrados por las encuestas mediáticas realizadas a unos cuantos por las universidades más comprometidas con este sistema y por supuesto contribuyente con la clase dirigente y encargada de formar neo liberales de pensamiento a ultranza.

Dentro de poco no tendremos mundo, en un sentido literal, hoy no tenemos oportunidades para cambiar esto, qué podemos hacer desde nuestra pequeñez y mediocridad, si ya decidimos ser lo que somos y la brecha ya se hizo tan inmensa que es complicada de cerrar.
Y lo más sorprendente de todo es que los reclamos más fuertes vienen de los países desarrollados... qué vergüenza.

jueves 8 de octubre de 2009

"Tan importante que no importa"

“Si que es atrevido el miedo a envejecer”… “Que atrevido y temerario resultaste, me enseñaste el inmenso problema que me espera y la triste realidad que leo en los libros de investigación social sobre el poder y el imperialismo intelectual…”.

Confrontar a una persona que pertenece a una generación actualizada sin antes tener la reflexión sobre la posición de los que pasan los 40 años ante los que viven la década de los 20, que según la sicología son los mejores años del ser humano, dicho sea de paso.

Me sorprendí al escuchar las declaraciones de un personaje, y es primera vez que veo a un personaje disfrazado de intelectual, o seudo intelectual, tan cerca.

No puedo decir que conversé con él puesto que jamás compartimos el contexto comunicativo, siempre habló desde una perspectiva muy distinta de donde me encontraba.

Pero qué paso, es que acaso no entendió las preguntas o simplemente está encasillado en un solo discurso que difiere del que dirige su vida “off the record”.

Al final me sentí, aparte de preocupado por la pobre realidad reflexiva que tenemos, confundido puesto que no supe quién de los dos perdió más el tiempo al sostener una seudo entrevista entre un interrogador y un sordo.

Es inconcebible pensar que una carrera de 5 años, una carrera científica social, deba orientarse al entretenimiento y a la cobertura de los ratos de ocio de la sociedad.

¡Qué pensamiento!

¿Acaso todos los estudiantes de las ciencias de la comunicación son unos idiotas que tiran el dinero a la basura durante 5 años para hacerse profesionales en una carrera donde pueden ser superados tranquilamente por cualquier cómico, modelo o cualquier “graciosito”? ¿O acaso la élite “crítica”, que es una triste crítica y contradictoria, está equivocada?

Ahí está el problema de la carrera de ciencias de la comunicación, por ese vacío y desconocimiento en sus conceptos es que tenemos que soportar a estos payasos y farsantes hablar sobre los objetivos de nosotros, los profesionales en esta materia.

Es una lástima toparse constantemente con este tipo de personas dentro des esta profesión que es vista casi como una farsa.

No veo que se capture la esencia de mi carrera y ése sí es un tremendo problema.

miércoles 23 de septiembre de 2009

Una verdad que no se busca solo se crea

La función de la clase intelectual de un país es poner los temas en agenda, dictar cuáles son las fórmulas para estructurar opiniones, dirigir el destino cognitivo de la sociedad, estructurar un listado sobre cuáles deben ser los libros que debemos leer y por supuesto, conceptualizar lo que somos, lo que vemos y lo que debemos pensar de ahí en adelante.

“Si deseas observarte debes, antes, leer el libro que un europeo escribió sobre ti, de lo contrario no te entenderás…”

Así de complicada está la situación o de manipulada está la verdad, parece que la realidad observable se ha vuelto imaginada y muy distinta y lejana a la ideal.

¿Se acabó el mundo corpóreo?, nuestros sentidos solo deben limitarse y trabajar para unos cuantas mentes “brillantes”. ¿Acaso ya nacieron los buenos, los inteligentes, los superiores y los dueños de la verdad?

¿Por qué se deben pedir tantos permisos para expresar cosas que uno ve y no ha encontrado en ningún libro europeo o norteamericano? ¿Acaso nuestra capacidad intelectiva y productiva es dependiente de lo que los gringos o europeos dicen? ¿Qué sentido tiene repetir lo que otros dicen si somos tan humanos como ellos y quién mejor que nosotros mismos para definirnos?

El consenso sobre esta problemática es la obtención del poder, ya sea económico o hegemónico cultural y religioso, pero es increíble ver la estructura de todo un pilar académico sobre una nación entera y plasmada en un libro (alusión al libro: ORIENTALISMO – Edward Said).

“Yo no quiero que veas lo que es sino lo que yo observo y opino acerca de ello”. No puedo esperar, es más, no puedo vivir esperando que Otros me digan qué es lo que debo decir, pero ¿Si ya es muy tarde? ¿Y si el mutismo o la ignorancia son caminos más seguros?

No sé si se puede escapar de esta vorágine de ideas ajenas y europeizadas bajo la racionalidad y la jerarquización de las cosas que son buenas y las que son malas.

¿Se acaban las oportunidades para ser diferentes? Hay gente enloqueciendo por no obtener una tajada, aunque sea pequeña, de la torta que brinda esperanzas para ser “feliz” y eso sin importar a cuantos debes matar para conseguirla.

Creo que debemos de tomar las lecturas como una opción más para ampliar nuestro criterio y reconocer que existen opiniones diversas, aunque a algunos les cueste aceptar que las sociedades son heterogéneas.

Las lecturas no son normas que uno debe seguir religiosamente, aunque se muestren tan, discriminadoramente, verosímiles.

“Parece que el ser humano dejó de buscar la verdad en la sociedades y se dedicó a crearlas y llenar la incertidumbre con una certidumbre manipulada”.

lunes 14 de septiembre de 2009

"Las víctimas no dialogan, exigen con derecho"

Luego de tratar el tema sobre el mensaje que encierran las paralizaciones sociales me quedó una idea que creo que encaja con la restructuración de este análisis.

Yo me pregunto, ¿Es posible dialogar con una víctima de alguien o propia? ¿Es posible lograr una comunicación, es decir una conexión entre el contexto temático con el contexto de la víctima?

Mientras conversábamos con Jesús Jiménez y Luis Cabrera, salió la pregunta sobre el porqué el gobierno espera que un sector de la sociedad paralice para recién sentarse a dialogar, pero me pongo a analizar qué tan fructífero es ese diálogo si dos meses después o, peor aún, días después sucede exactamente lo mismo con el mismo sector o con otro distinto.

¿Es que la racionalidad apunta mal? ¿Es que el diálogo no funciona? ¿Acaso la emoción de todas maneras prevalece o es más poderosa que la lógica o la misma racionalidad? Yo creo que el problema es más profundo que un estímulo reacción.

En otras palabras, la cosa detona no porque el gobierno deje de hacer algo, ocasionando que la sociedad política mueva sus brazos y represente ciertos derechos, cosa que no me parece mal, en vista que la democracia no se da.

A mi me parece que todo detona en la mente, en el imaginario de los miembros de ese sector de la sociedad, y no me refiero a un sector específico sino a cualquier sector que tiene carencias, porque ya tienen estructurado en el pensamiento la imagen de víctimas, indistintamente si lo son o no, ya razonan bajo esa lógica, por ende ningún diálogo es fructífero.

Muy aparte, también, de la ineficiencia del gobierno y la corrupción política.

Las paralizaciones sociales representan un mensaje motivado por una necesidad, con su respectivo tratamiento político, cosa que se puede comprender como algo positivo, es la manera democrática de hacer política para un sector que no accede a los canales ordinarios. Ahí está el reforzador positivo.

Por eso, pienso, que no lo ven como algo negativo, sino como un derecho. Y pobrecitos los que se apegan a un libro para juzgar a quienes no tienen los mismos derechos en la realidad corpórea.

Yo diría que los diálogos que puede sostener el Estado con cualquier sector de la sociedad es infructífero a causa de que jamás logra encontrarse en el mismo contexto mental con sus víctimas, indiferentemente si lo son o no, jamás lograrán conectarse puesto que dichas personas ya tienen una acción sostenida por un argumento estructurado.

La única manera que exista un verdadero diálogo o interés por dialogar es cuando gocemos de una interculturalidad social y de un Estado nación.

martes 8 de septiembre de 2009

¿Qué mensaje encierran las paralizaciones sociales?



Tenemos como invitados a:
Jesús Jiménez - Consultor y periodista
David Cabrera Vargas - Psicólogo conductista

domingo 6 de septiembre de 2009

Entrevista de Jaime Bayly a César Hildebrandt

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Año 1997. Una entrevista de cabecera.

miércoles 2 de septiembre de 2009

El espíritu del nacionalismo

Somos una sociedad catalogada de compleja a causa de la diversidad y mezcla racial, pero siempre intentamos, sobretodo en época de elecciones presidenciales, poner a prueba nuestro nacionalismo o, como lo entienden muchos, nuestro amor por la nación y su desarrollo.

Actualmente en América Latina, ya no es una locura pensarlo, escuchamos constantemente la idea de crear una fuerza social popular unida por la única idea del amor a la nación, pero siempre tomando en cuenta que la nación está conformada por personas que comparten una identificación aparte de subjetividades, carencias, falta de oportunidades, discriminaciones, etc.

Estamos hablando de un nacionalismo conformado por personas, en términos de Benedict Anderson en su libro Comunidades imaginadas, que viven dentro de un tiempo homogéneo que tienen como único objetivo el desarrollo de su sociedad y el respeto de sus derechos como Estado - nación.

Pero, ¿Qué puede unir a estas personas? O ¿Por qué este autor se atrevió a pensar que pueden existir grupos o masas homogéneas?

La clave está, y en términos de Freud y Gustavo Le Bon en sus respectivas sicologías de las masas, en el imaginario colectivo, que no son más que imágenes componentes que engloban una imagen general que identifica a estos individuos generando un consenso y hasta una comprensión empática sobre cómo se pueden sentir así estén al otro extremo del país, o incluso ajeno al mismo, sin necesidad de conocerlo o identificarlo - porque viven en un tiempo homogéneo -.

Esta impresionante capacidad del ser humano por relacionarse y crear una sociedad casi imposible de unificar de manera física, pero sí mental, y distribuida solo gracias a la lengua, la escritura y la imprenta.

Una de los puntos claves del nacionalismo es la historia y su estructura narrativa donde predomina el sacrificio desinteresado por la nación de héroes sacrificados por la misma y en nombre de la libertad y la utópica igualdad de clases.

Y esta historia la que genera emotividad en los cidudadanos estructurándose en signos lingüísticos.

Pero, no es la única cara que muestra el nacionalismo, porque es difícil pensar que las personas con poder económico, tanto en el pasado como en la actualidad, inviertan por una causa popular, y me refiero a la impresión de libros con dichos contenidos, como se dice: “el poder siempre está en las masas, pero no con las masas” y si las vías de dominación empiezan a ser cuestionadas, como sucedió con la religión y las dinastías en el pasado, se deben de tomar medidas para convencer y manipular.

Existe un "nacionalismo oficial", o un seudo nacionalismo, que se encarga de utilizar los conceptos populares, en favor de intereses personales, obviamente para detentar el poder por muchos años, cosa muy común entre los "nacionalistas oficiales" de la actualidad.

Esto nos hace ver que el verdadero nacionalismo no está en la política sino en las calles, en la “educación social”, en la familia, en la acción, en el razonamiento, creo que por esta razón tan compleja uno no puede sentirse nacionalista, en el verdadero sentido del concepto, mientras la iniciativa parta de la política o de algún capital.

"El concepto de nación se basa en subjetividades, puede ser que en el campo físico convivamos bajo influencia foráneas, pero internamente podemos estar intactos y respetarnos como Estado nación".